La polémica en torno a presuntas cacerías ilegales en la laguna Setúbal tomó un nuevo giro cuando el cazador denunciado por el Gobierno de Santa Fe decidió presentar su versión de los eventos. En un video difundido públicamente, el hombre se defendió enérgicamente de las acusaciones que lo vinculan con la muerte de aves protegidas.
«No soy ningún asesino», declaró en el material, buscando refutar las imputaciones que pesan sobre él. Según su relato, su actividad cinegética respondía únicamente a necesidades de subsistencia, no a propósitos delictivos o depredadores.
El denunciado indicó que ya fue contactado por la Justicia tras la presentación formal de la denuncia por parte de autoridades provinciales. Además, reveló haber experimentado amenazas posteriores a la denuncia, situación que lo motivó a exponerse públicamente y defender su posición.
En su descargo, insistió en que cazaba con el propósito de obtener alimento para su consumo personal, descartando cualquier intención de dañar a terceros o al medioambiente. Su estrategia defensiva apunta a presentarse como una persona común que practica una actividad que considera lícita.
Sin embargo, la laguna Setúbal alberga especies avifaunísticas bajo protección legal en Santa Fe, lo que convierte la caza en esa zona en una actividad prohibida. Los investigadores y las autoridades ambientales continúan analizando las pruebas disponibles para esclarecer los detalles de las presuntas cacerías ilícitas.
El caso ha despertado interés mediático considerable, con opiniones divididas sobre la responsabilidad del acusado y la seriedad de los delitos ambientales. Las investigaciones judicales prosiguen su curso para determinar si los hechos denunciados se configuran como infracciones graves.
Imagen: Jesus Toledo / Pexels – Con informacion de Clarín






Deja un comentario