La administración provincial de La Pampa aplicará una tasa directa sobre los camiones de gran porte en tránsito. El sector privado alerta que el recargo genera un costo adicional en la cadena de suministros y ralentiza la actividad energética.
En un movimiento que recalienta las tensiones entre las provincias de la región y el sector hidrocarburífero, el gobierno de La Pampa formalizó la aprobación de un nuevo esquema de cobro de tasas viales dirigidas de manera específica al transporte de carga pesada en tránsito hacia la cuenca neuquina. La medida, orientada a gravar las unidades que trasladan insumos clave para el desarrollo del yacimiento Vaca Muerta —como arenas de fractura, tubos de acero, maquinaria y combustibles—, provocó una inmediata reacción de alarma en las cámaras empresarias y operadoras energéticas.
Desde la administración pampeana argumentan que el uso intensivo de los corredores provinciales y nacionales que atraviesan su territorio, como la Ruta Provincial 20 (conocida como la «Ruta del Desierto») y las rutas nacionales 151 y 35, genera un deterioro acelerado de la calzada que la provincia no puede amortizar sin financiamiento específico. Según fuentes oficiales, el caudal diario de camiones de gran tonelaje se ha triplicado en el último trienio producto de la aceleración de los planes de perforación en la formación no convencional.
El impacto en la cadena de costos
El sector logístico y las cámaras del petróleo señalan que esta nueva tasa provincial representa una distorsión en la estructura de costos operacionales. El transporte terrestre ya afronta incrementos significativos en peajes nacionales, combustibles y repuestos, por lo que la adición de un gravamen local impacta de manera directa en el valor final del flete por tonelada.
Representantes de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEAC) advirtieron que la medida sienta un peligroso precedente de aduana interior o doble imposición, sobre todo considerando que gran parte de los vehículos solo utilizan el territorio pampeano como franja de tránsito interprovincial. Estimaciones preliminares de las operadoras sugieren que la medida agregará varios millones de dólares anuales al presupuesto logístico consolidado del megaproyecto no convencional.
Tensión regional y posibles reclamos judiciales
El reclamo trasciende el ámbito privado y amenaza con abrir un frente de discusión política entre La Pampa y las provincias productoras de la Cuenca Neuquina. Mientras que Neuquén y Río Negro concentran las inversiones de extracción y la recaudación por regalías, La Pampa busca capturar una porción de la renta indirecta del boom energético para financiar el mantenimiento de sus carreteras infraestructura pública.
Frente a la inminente entrada en vigencia del cobro, diversas entidades empresarias y de transporte confirmaron que analizan presentaciones ante la Justicia ordinaria y la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Argumentan la inconstitucionalidad de las tasas que no se corresponden con una prestación de servicio directa, transparente y proporcional. Por el momento, la medida sigue su curso reglamentario, sumando un nuevo elemento de incertidumbre a la logística estratégica que abastece al mayor desarrollo energético del país.






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