El Gobierno pampeano busca cobrar un cargo directo a los vehículos pesados en tránsito. Desde el sector advierten que la medida funcionará como un nuevo freno y encarecimiento para el abastecimiento productivo energético.
En un contexto donde la eficiencia logística se ha vuelto un factor determinante para el desarrollo del megaproyecto energético de Vaca Muerta, una decisión política provincial vuelve a encender las alarmas de la industria. La administración de la provincia de La Pampa avanza en la implementación de un nuevo esquema de cobro para el transporte pesado que atraviesa su territorio, una medida orientada principalmente a las flotas de carga que abastecen a la cuenca neuquina.
La propuesta oficial pampeana busca gravar de forma directa a los camiones e insumos en tránsito bajo la premisa de financiar el mantenimiento del entramado vial, severamente desgastado por el incremento continuo del tráfico pesado. Sin embargo, la noticia no tardó en generar un fuerte rechazo entre las cámaras de transporte de carga y las empresas del sector hidrocarburífero, que ven en esta iniciativa una carga fiscal adicional en un tramo clave del corredor logístico.
Tensión en la cadena logística y costos en alza
El flujo logístico hacia la cuenca neuquina depende en gran medida de las rutas pampeanas, convertidas en el paso obligado para el traslado de arenas de fractura, tubos de perforación, maquinaria pesada y químicos provenientes del puerto de Buenos Aires y del centro del país.
Desde las cámaras empresarias del transporte advierten que este tipo de cánones no solo no resuelven de fondo los problemas de infraestructura, sino que operan como un «impuesto en la sombra». Según referentes del sector, la medida provocará:
- Efecto cascada en las tarifas: Los costos adicionales del peaje se trasladarán de inmediato al precio final del flete.
- Sobrecarga al costo de producción: El incremento en la logística terminará impactando directamente en el costo por pozo de las operadoras en Neuquén.
- Riesgo de cuellos de botella: La implementación de nuevos puestos de control o cobro en ruta genera demoras operativas que atentan contra la continuidad de los suministros.
«No se puede seguir tratando a la logística como una caja de recaudación rápida. Cada peaje o tasa provincial que se suma en el camino a Vaca Muerta resta competitividad a toda la energía argentina», señalaron fuentes del sector logístico.
Entre la recaudación provincial y la competitividad nacional
Desde el Gobierno de La Pampa defienden la medida argumentando la necesidad de sostener las rutas provinciales e interjurisdiccionales ante la reducción de los fondos de obras públicas a nivel nacional. Sostienen que el volumen de carga que transita hacia el sur genera un impacto sobre el asfalto que debe ser compensado por quienes hacen uso intensivo de la red vial.
Sin embargo, para los actores de la cadena de valor energética, el cobro representa una superposición de gravámenes que distorsiona el libre tránsito e incide de forma negativa en la competitividad de los recursos estratégicos del país. La discusión promete escalar en los próximos días a mesas de negociación entre autoridades provinciales, del transporte y del sector energético para evaluar el impacto real y buscar alternativas antes de su definitiva puesta en marcha.





Deja un comentario