La bolsa porteña mostró un comportamiento dispar durante la jornada, con el índice S&P Merval registrando una caída mientras los papeles de empresas argentinas cotizados en el exterior ganaban terreno. En paralelo, el riesgo país se mantuvo en torno a los 410 puntos.

Este escenario de volatilidad refleja las tensiones que atraviesan los mercados financieros en el contexto internacional. La escalada de conflictividad en Medio Oriente continúa generando incertidumbre en los inversores globales, lo que impacta directamente en los activos emergentes.

En la canasta local, los Depósitos de Recibos Americanos (ADRs) tuvieron un desempeño positivo, revirtiendo parcialmente la presión que sufre el principal índice bursátil argentino. Esta divergencia entre ambos segmentos sugiere que los inversores están reposicionando sus carteras entre diferentes instrumentos.

El nivel del riesgo soberano en los alrededores de 410 puntos básicos refleja la persistente desconfianza respecto de la capacidad de pago de la deuda externa argentina, un factor que limita la expansión del mercado accionario local.

Esta tarde se conocerá el dato oficial de inflación, un número crítico que podría generar movimientos adicionales en los mercados. Los operadores aguardan con atención esta información, que incidirá en las expectativas sobre las próximas decisiones de política económica.

La combinación de factores internos y externos mantiene a los inversores en estado de alerta. Mientras la suba de los ADRs muestra cierta confianza en los fundamentales de las empresas argentinas, la caída del Merval y el nivel elevado del riesgo país evidencian que las preocupaciones macroeconómicas siguen siendo determinantes en las decisiones de inversión.

Imagen: Alesia Kozik / Pexels – Con informacion de Ámbito

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