Tras el recambio legislativo de diciembre, la bancada radical retomó las reuniones con asistencia plena y acordó posiciones comunes en las votaciones clave, con el objetivo de dejar atrás disputas que afectaron su funcionamiento político.
Luego de un período marcado por conflictos internos y estrategias cruzadas, la Unión Cívica Radical (UCR) dio señales de ordenamiento en el Senado. Con la totalidad de sus legisladores presentes, el bloque volvió a reunirse y a fijar posturas compartidas durante las últimas sesiones extraordinarias, con diferencias menores en la votación en particular del Presupuesto 2026.
Desde el espacio reconocieron que las tensiones del último tiempo impactaron en la dinámica interna. “Fue muy complejo. Algunos quisieron ser más opositores que el propio kirchnerismo. Es entendible la puja en un año electoral, pero hay que tener el olfato mejor preparado. El perfume sobre que le iba a ir muy mal al Gobierno y la conveniencia política confundieron a un par”, señalaron desde un despacho radical con experiencia parlamentaria.
Otros senadores destacaron un cambio en el clima interno a partir del 10 de diciembre. “Siempre son feas las jugadas paralelas. Eso suelen hacerlo los kirchneristas. Encima, vinieron de colegas que se quedan sin saliva para hablar de ‘consenso’ y, después, son los más intolerantes y arrogantes a la hora de acercar posiciones”, expresó un legislador, en referencia a los cruces que se dieron durante 2025.
De cara a la agenda legislativa de febrero, el radicalismo apunta a sostener la unidad para incidir en los debates que vienen, entre ellos la reforma laboral. En el bloque coinciden en que la coordinación interna será clave para recuperar peso político en el Senado y evitar que se repitan disputas que, admiten, dañaron la construcción colectiva.






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