Nikola Jokic protagonizó una actuación monumental en la noche navideña de la NBA, llevando a los Denver Nuggets a una ajustada victoria de 142-138 ante los Minnesota Timberwolves en tiempo extra. El serbio sumó un triple-doble espectacular con 56 puntos, 16 rebotes y 15 asistencias, cifras que quedaron marcadas en la historia de la liga.
La figura de los Nuggets no solo brilló por su volumen anotador, sino porque logró algo nunca antes visto: fue el primer jugador en combinar al menos 55 puntos, 15 rebotes y 15 asistencias en un mismo partido. Además, Jokic estableció un nuevo récord al anotar 18 puntos en tiempo extra, superando la marca anterior de Steph Curry desde 2016.
El juego fue un verdadero thriller. Minnesota llegó a estar abajo por 15 puntos en el último tramo del tiempo regular, pero reaccionó y forzó el suplementario con un triple en los últimos segundos. Ya en el tiempo extra, la intensidad no bajó, aunque Jokic tomó el control total para asegurar la victoria de Denver.
Jamal Murray también aportó un gran rendimiento con 35 puntos y varias asistencias, ayudando a que los Nuggets superaran la ausencia de varios titulares por lesión. Fue, sin duda, una de las exhibiciones individuales más impactantes del año en la NBA.






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