River intentará igualar una marca que no se repite desde 1976: tres triunfos consecutivos del Millonario como visitante de Boca. El Superclásico se disputará en un contexto de presión por los resultados y pelea por la clasificación a la Libertadores 2026.
River Plate llegó al Superclásico con la mira puesta no solo en el resultado deportivo, sino también en un objetivo histórico. Marcelo Gallardo, recientemente confirmado en su cargo tras renovar contrato, buscó conducir al equipo a un tercer triunfo consecutivo en la Bombonera, algo que el club no logra desde hace medio siglo.
El Millonario atraviesa un presente irregular, con un rendimiento que dejó dudas en las últimas fechas del Torneo Clausura. Sin embargo, el compromiso ante Boca representó la oportunidad de cambiar el ánimo de los hinchas y mantener vivas las chances de clasificación a la Copa Libertadores 2026 a través de la tabla anual.
El desafío estadístico no era menor: River ganó los dos últimos Superclásicos en condición de visitante. En la Copa de la Liga 2023, se impuso 2-0 con goles de Salomón Rondón y Enzo Díaz; mientras que en 2024 lo hizo 1-0 con tanto de Manuel Lanzini, en el regreso de Gallardo como técnico.
De conseguir una tercera victoria consecutiva, el conjunto de Núñez igualaría la racha de 1976, cuando el equipo de Ángel Labruna logró la misma hazaña. Para Gallardo, más allá del registro, el Superclásico volvió a presentarse como una cita clave para consolidar su proyecto y recuperar confianza.






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