El cruce de la U con Alianza Lima en la Copa Sudamericana reactivó viejos reclamos por los incidentes en Avellaneda. Medios y dirigentes chilenos apuntaron contra una frase de Néstor Gorosito, pero quedaron expuestos los antecedentes de violencia que rodean al club trasandino.
La clasificación de Universidad de Chile a semifinales de la Copa Sudamericana sigue rodeada de polémica. A semanas de los graves incidentes ocurridos en Avellaneda —cuando barras de Independiente atacaron a hinchas visitantes—, las tensiones volvieron a escalar luego de la serie frente a Alianza Lima. Esta vez, dirigentes y medios chilenos buscaron victimizar al club trasandino a partir de una declaración de Néstor Gorosito, técnico del equipo peruano.
El entrenador argentino mencionó, en conferencia de prensa, que un dirigente de la U los había cargado tras la eliminación. Ante esa provocación, Gorosito respondió con dureza, pero rápidamente en Chile intentaron instalar su frase como una burla a la agresión sufrida semanas atrás. La prensa local, encabezada por La Tercera y Bio Bio, cargó contra el DT argentino y minimizó los reclamos sobre el comportamiento de la parcialidad universitaria.
La serie entre la U y Alianza Lima ya había estado marcada por denuncias del club peruano, que aseguró que hinchas chilenos ingresaron irregularmente al estadio pese a sanciones impuestas por Conmebol. Además, el trasfondo de la clasificación de la U sigue siendo cuestionado, ya que el pase de octavos de final fue otorgado por la Confederación tras la suspensión del partido en Avellaneda.
En este escenario, la reacción de dirigentes y medios chilenos parece apuntar a desviar la atención de los antecedentes de violencia que acompañaron a la U en esta edición de la Sudamericana. Mientras tanto, la tensión entre los clubes vuelve a encender un debate que Conmebol no logró saldar del todo, dejando en evidencia las grietas que persisten alrededor del certamen.






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