La investigación señala que una maniobra mal calculada, incluso con mínimas desviaciones, podría alterar la órbita del objeto y transformarlo en una amenaza futura.
El riesgo de que un asteroide impacte contra la Tierra es una preocupación científica que se estudia desde hace décadas. Aunque suele asociarse a la ciencia ficción, se trata de un escenario posible que mantiene en alerta a la comunidad internacional.
Cada año, los astrónomos detectan decenas de objetos cercanos al planeta cuya trayectoria es analizada para evaluar si representan una amenaza en el futuro. Estos cuerpos, conocidos como NEOs (objetos cercanos a la Tierra), forman parte de un monitoreo constante.
Un estudio presentado recientemente advierte que desviar un asteroide no es un procedimiento sencillo. Según la investigación, incluso una mínima desviación mal calculada podría modificar su órbita de manera peligrosa y generar nuevos riesgos a largo plazo para la Tierra.






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